miércoles, 31 de julio de 2013

Sophy Antonella 22

Sophy Antonella 
(18-11- 2008/18-07-2013)



Sophy Antonella, un poco más

Desde marzo y hasta finales de agosto de 2009 cuando llegó Walker a casa, Sophy disfrutó las bondades de ser la perra única (así como la hija única). Tal como mencioné en otro post, por ser perros de compañía, a ellos no les gusta estar solos. Los primeros días que la dejamos sola, regresamos a casa para encontrar algunos objetos rotos. Esto sucedió, afortunadamente, muy pocas veces. Decidimos que por ser pequeña y ser tan tranquila Rebeca se la llevaría a su trabajo y así fue para siempre, inclusive después de la llegada de Walker. Además de que, bueno, realmente se nos partía el corazón de saberla sola y triste en casa. Algunas veces también fue conmigo a mi trabajo en la universidad.
Un día de trabajo 

Cuando comenzamos a sacarla, a buscar un parque a donde llevarla para que compartiera con otros perros, lo hacíamos los sábados o los domingos. A fin de cargarla más cómoda en los paseos o cuando no fuéramos en carro, compramos un bolso para llevarla. Así, siempre fue muy fácil entrar en los centros comerciales, tiendas, transporte público, en el metro y hasta en restaurantes. Siempre nos las arreglábamos para convencer al portero o Maître de dejarnos entrar con la promesa de que ella no ensuciaría, no haría ruido y nadie la vería. Afortunadamente así sucedía siempre. 
En un restaurante X
Nuestro lugar favorito para ir a comer los domingos era el Restaurante El Coyuco de Los Palos Grandes. Allí venden un pollo que es simplemente riquísimo. Es un pollo jugoso, con buen sabor, nunca está salado y lo sirven tal como uno lo pide. Usualmente lo acompañábamos con un servicio de yuca frita, perfectas, nada grasosas y crujientes,  y una ración de nata que es deliciosa.  Un pollo pare tres, si para tres. La comida favorita de Sophy, además del jamón de pavo, era el pollo. Sophy disfrutaba comer ese pollo y nosotras también. Eso se convirtió en nuestra salida por lo menos una vez al mes.

Durante ese tiempo de ser hija única, Sophy nos acompañaba a todas partes y donde llegaba se convertía en el tema de conversación. Todos querían tocarla y cargarla y hacerle cariños, ella como toda una diva, no le gustaba y adoptaba su actitud de indiferencia, al voltear la cara y/o dar la espalda. 

En la feria internacional del mueble
En marzo de 2009 nos acompañó a la feria internacional del mueble, allí la dejaron hacer de todo, inclusive montarse en los muebles. Es que sinceramente, ella era tan bella que era imposible no querer complacerla y dejarla hacer lo que quisiera, que nunca era nada malo. Ella no buscaba romper las cosas, ni ensuciarlas pues ella siempre estaba limpia y olorosa.  
 
En la feria del libro de Chacao
Posteriormente, en abril del mismo año,  la llevamos a la feria del libro de Chacao.  Allí, pasamos un rato bien agradable entre libros, actores, actrices, escritores, gente famosa pues. También conocimos a una señora que dijo ser criadora de perros Schnauzers, quien al ver a Sophy nos pidió permiso para revisarla y nos habló de su pureza y belleza. Naturalmente, nos ofreció sus perros si decidíamos montar a Sophy. Tiempo después nos la encontramos nuevamente en el Club de Schnauzers. 

Sophy Antonella fue una gran compañera. Ella no era muy cariñosa, de hecho ella solo daba cariño cuando realmente quería. Le encantaba recibir cariño, pero no darlo. Sin embargo, en momentos se fastidiaba de recibir cariño, se levantaba y se bajaba de la cama o de su colchón y/o se alejaba a donde no pudiéramos tocarla. Hasta para eso era exigente, para recibir amor ponía sus límites. Sin duda ella era todo un personaje. 
  


El paseo de mis perros

Este es un artículo que publiqué en agosto del año 2012. Para ese momento, tenía cuatro meses de haber vendido mi carro. Ya no podía llevar mis perros al parque en Chacao y tuve que aprender a lidiar con los vecinos hostiles, un municipio desatendido por las autoridades locales y donde reina el caos y el medalaganismo de la gente. 

 ¿Alguna vez te ha sucedido que estas paseando a tu(s) perros(s) y alguien te comenta “¡que lindos, esos perros son caros, verdad!” ? A mi me ha sucedido, realmente me incomoda la pregunta, además de que me parece una pregunta tan imprudente y aún mas considerando que aquí en Caracas se han dado casos de robo y secuestro de perros, sinceramente no sé que pensar. No sé si es mera curiosidad, o la pregunta es mal intencionada, no sé si les interesa porque quieren comprar un perro como los míos, si simplemente son imprudentes, o si tienen intenciones de robárselos para quedárselos o secuestrarlos para pedir rescate o para vendérselos a alguien en particular. Yo no compré mis perros, la primera perra fue un regalo, el segundo perro fue adoptado y la tercera perra es hija de la primera. No sé si mis perros son caros, son valiosos para mi porque son parte de mi familia.

El hecho es que el paseo de mis perros que anteriormente era el momento del día más esperado se ha vuelto en un momento de preocupación y estrés, no solo por lo antes mencionado. Si no por las muchas cosas que me suceden a diario con ellos durante los 10 minutos que los saco dos veces al día. Todo cambió cuando tuve que vender mi carro y ya no dispongo de un medio de transporte para llevarlos al parque en Chacao, ya que en el municipio Libertador no disponemos de un parque para mascotas como en el resto de los municipios del Distrito Capital.


Los días domingos cuando salgo a comprar el periódico aprovecho para sacar a pasear a mi perro macho, justo al lado del puesto de venta de periódico hay un señor (borracho) que ve a mi perro y me pregunta “señora, ¿lo va a botar?, par que me los regale” la pregunta obviamente me sorprende, ¿qué le hace pensar a ese señor que yo tengo intenciones de botar a mi perro? Por mi cabeza jamás pasa la idea de botar a un animal y mucho menos a mis perros. Luego reflexiono y piensa ah, el detalle es que si hay gente capaz de botar a sus animales a la calle. Los botan por que ya son viejos, porque se enfermaron y ahora son una carga y un gasto extra, porque rompen cosas, porque les caen garrapatas, en fin, la lista de excusas es muy larga.


De manera similar, en otra ocasión estaba paseando a mis perros y un señor en un carro se detuvo a mi lado y me hizo la misma pregunta: “señora, ¿los va a botar? Para yo llevármelos” a lo que razono y pienso, pero bueno, la gente si es cómoda, fresca y descarada. Dos calles mas hacia la avenida, deambulan no menos de cinco perros sin hogar, ¿por qué no los recogen, se los llevan y les dan un hogar? No, por supuesto, es mucho mas fácil llevarse unos perros, que a simple vista están sanos, bien cuidados, son hermosos y de raza. 

Usualmente llevo mis perros por una calle cerca de mi casa que es bastante tranquila en ciertos momentos del día. Como una buena ciudadana, saco mis perros con su correa, y llevo bolsitas para recoger el pupú. El paseo no dura más de 10 o 15 minutos mientras ellos hacen sus necesidades y corren un poquito. Los perros son como niños, necesitan jugar, correr y compartir con otros perros.

En una ocasión salió un vecino a quejarse por que le molestaba el ladrido de mis perros, la queja habría sido bien recibida de no ser porque la misma se hizo con gritos, ofensas, insultos y amenazas. Señor, su reclamo puede estar justificado pero si lo hace de esa manera, para mi, pierde todo el derecho a que lo escuche. En otra ocasión estaba doblando la esquina y venia un señor que se asustó al ver a mi perro porque mi perro también se asustó al verlo y le ladró. Igualmente, me gritó, me insultó y amagó con golpear a mi perro con un manojo de llaves que llevaba en su mano.

En otra ocasión otro vecino salió a reclamar que el frente de su casa no era lugar para que mis perros hicieran sus necesidades. Seguidamente entró a su casa y salió con un tobo de agua que arrojó en frente de su casa y muy cerca de mi perro. Lo cómico e irónico es, que en esa zona siempre deambulan cualquier cantidad de perros callejeros que hacen sus necesidades donde les da la gana. En las noches, siempre hay niños jugando y haciendo ruido, personas en sus carros con música a alto volumen bebiendo y fumando sustancias ilícitas. ¿Por qué no va a la alcaldía del Municipio Libertador y se queja? A la alcaldía le corresponde recoger y responsabilizarse por los perros en situación de abandono. También le corresponde limpiar las calles y de ser necesario fumigar contra las pulgas y garrapatas.

En otra oportunidad, vengo de regreso del paseo con mis perros, caminando por la acera, justo frente a un pequeño abasto/casa de una vecina esta estacionado un carro con las puertas abiertas y herramientas atravesadas que bloquean toda la acera, cuando llego al lugar pido permiso para pasar con la esperanza de que cerraran la puerta del carro y yo poder pasar con mis perros, la respuesta de la señora fue “tienes que pasar por aquí, estando la calle libre para caminar, yo tengo dos perros y jamás los he sacado a molestar a nadie en la calle”. Obviamente, exigí mi derecho a caminar por la acera y pasé. No me quedó más que sentir lástima por esos perros que jamás han salido a la calle a pasear, jugar o mezclarse con otros perros. Son unos perros presos de sus dueños.

Justo frente a mi casa, hay un depósito perteneciente a una mueblería. En las mañanas cuando les llega la carga de mercancía en camiones. Ellos colocan todos los muebles en la acera obligando así a la gente a caminar por las calles. En una ocasión me sucedió, salí con mis perros, caminando por la acera cuando llegue a la zona del deposito pedí permiso para pasar y el joven dueño me dijo “señora, aquí esta ocupado, camine por la calle” De manera que aquí las aceras son para cualquier otra cosa menos para que los peatones caminemos y mucho menos para que pasemos con nuestros perros. El mundo al revés.


Los paseos de mis perros se han tornado en batallas que debo librar día a día en defensa de mis derechos y los derechos de mis perros. En aceptar que en el Municipio Libertador no se ha progresado en materia de derechos humanos y mucho menos en derechos para los animales. Debo salir preparada a vencer el miedo a que me roben o me secuestren mis perros y lidiar con el descaro de quienes quieren perros pero son incapaz de adoptar uno de la calle.

  

Sophy Antonella 21

Sophy Antonella 
(18-11- 2008/18-07-2013)









Sophy Antonella se va…

La razón por la que di un salto en los relatos y el orden cronológico en la vida de Sophy, Walker y Stephy en el post anterior sobre los cumpleaños de Zeus y Paco es porque en el año 2011 me enfermé. Estuve hospitalizada durante dos meses, en ese tiempo la actividad canina desapareció. Desde mediados del mes de abril  y hasta junio de ese año no pude ver a mis perros. Ya casi al final de mi estadía en el hospital, Rebeca pudo llevarme a los perros al hospital y pude salir un rato a verlos.  Durante ese tiempo, los perros salían solo lo necesario y cuando se podía. Luego de esos dos meses de hospitalización, yo debí permanecer en reposo por dos meses más. A finales del mes de agosto de ese año Rebeca se fue a Valencia para iniciar sus estudios universitarios. Los tres perros se quedaron conmigo, unas semanas más tarde, Sophy comenzó a mostrar un comportamiento extraño. Ella había dejado de comer, no jugaba y parecía deprimida. En efecto, Sophy Antonella estaba deprimida. Tenía lo mismo de lo que había padecido desde que llegó a nuestras vidas. Sophy era adicta a Rebeca.

No me quedó más remedio que llamar a Rebeca, comentarle lo que estaba sucediendo y pedirle que viniera a Caracas a buscar a Sophy. En algún momento entre agosto y septiembre, Rebeca vino a buscar a Sophy y se la llevó para Valencia con ella. Posteriormente, Rebeca regresaba a Caracas con frecuencia o yo iba a visitarla a Valencia y podía entonces ver a Sophy.  En diciembre de ese año Rebeca regresó para pasar la navidad y el año nuevo en Caracas y Sophy regresó a casa por esos días. Al siguiente año 2012, la situación cambió totalmente. Las visitas y viajes para ver a Sophy se hicieron cada vez más difíciles. La última vez que la vi fue a principios de diciembre del año 2012 cuando fui a visitarla en Valencia.

El día jueves 18 de julio del año 2013, a las 11:30 de la noche leí en mi teléfono un mensaje que había llegado a las 9:25 p.m, en el que Rebeca me anunciaba la muerte de Sophy Antonella. Murió esa noche. Su vida se apagó. No pretendo revelar las circunstancias ni la razón de su muerte pues no tiene ya ninguna importancia. Solo sé que su muerte me produjo un gran dolor. Me dejó con una tristeza muy grande, que aún mientras escribo estas líneas la siento y los ojos se me nublan por las lágrimas.

Haber escrito todas estas historias sobre Sophy Antonella, aunque hay muchas más, ciertamente hicieron que aliviara mi pesar, recordar todas las alegrías que nos dio durante sus casi seis años de vida me hizo muy feliz.  Repasar en mi mente y expresar todas las cosas que vivimos desde su llegada me hace sentir satisfecha. Sophy Antonella fue una perra muy amada, consentida y mimada. Sin duda, le dimos una buena vida y saber eso es suficiente. Si es verdad que existe un cielo a dónde van los perros, ella debe estar allí. Y sé que en ese cielo, también es la reina, porque Sophy fue una reina. Sophy Antonella fue y siempre será la reina de mi corazón. Estas historias han sido escritas con todo el amor por ella y para ella, en su honor. Siempre te amaré Sophy Antonella, mi hermosa y preciosa Schnauzer miniatura. Gracias por tantas experiencias, gracias por tantas sonrisas, gracias por tantas aventuras, gracias por todos los días que nos hiciste felices. Gracias Sophy Antonella. Hasta siempre…

martes, 30 de julio de 2013

Sophy Antonella 20, Walker y Stephy

Sophy Antonella 
(18-11- 2008/18-07-2013)

Sophy, Stephy, Walker y Dasha esperando las salchichas

Sophy Antonella, Walker, Stephy y los paseos al parque La Mansión

Sophy, Stephy y Dasha
El paseo al parque La Mansión se iniciaba desde el momento que salíamos de casa. Los perros sabían que irían al parque en el instante que el carro llegaba a la puerta de la casa para recogerlos.  Sus gritos se escuchaban en toda la calle. Debíamos preparar todo un kit de paseo. Bolsas para recoger el popó (así lo llama mi amiga Claudia),  botella y envase para servirles agua, correas para sujetarlos en caso de llegar algún perro agresivo al parque, al momento de necesitar tenerlos controlados o por cualquier otro imprevisto.  
Durante el viaje al parque, pasábamos por varias zonas realmente congestionadas. La avenida Sucre, la Baralt, la Cota Mil y finalmente la principal de la Castellana. Era casi una hora de viaje para llegar al parque (en temporada normal). En ocasiones, para premiar a los perros por su buen comportamiento y, a nosotras por la paciencia, llegábamos hasta la calle que baja del Parque Infantil El Caballito en Chacao, en esa esquina se ubica un carro de venta de perro calientes. Allí llegábamos y a veces nos comíamos unos perritos antes de ir al parque, pero lo mejor de ese momento era que el señor de los perros calientes nos vendía las salchichas solas sin pan para que los perros también comieran y no estuviesen solo saboreándose de vernos comer a nosotros. 
No siempre comíamos perros calientes, en frente de esa esquina hay una venta de frutas, donde también venden jugos de frutas y otras cosas.  La tizana que venden en ese lugar es bastante rica y un detalle especial es que no le colocan colorante como lo hacen en otros lugares.  Pero, lo que siempre sucedía era que los perros se comían sus salchichas.  Los perros nunca hacían sus necesidades en el carro, nunca se vomitaban por las vueltas o el tiempo, nada, sus comportamiento es realmente ejemplar.   

Dasha y Stephy en Don Perro
En ocasiones los viajes al parque nos servían para ir a la Tienda Don Perro de la Castellana y comprarles allí su alimento, medicinas, juguetes y los huesos que tanto les gustan y que les sirven para limpiar sus dientes. En otros momentos nos servía para hacer mercado en el supermercado Luvebras ubicado diagonal al Restaurant Lee Hamilton.  

Otra opción de comida, era al salir del parque. En ocasiones nos íbamos hasta la esquina del McDonalds de la Castellana y comíamos en el carro de venta de Perros Calientes que está ubicado allí, justo donde está la clínica Sanatrix. Esa venta de perros es muy famosa, es de un maracucho que en una ocasión fue entrevistado por Carla Angola cuando tenía su programa de radio en Exitos 99,9 FM. Luego de escuchar esa entrevista sentí ganas de iniciarme en el negocio de los perros calientes, el señor se gana en un día lo que yo como profesora universitaria no me gano en un mes.  En fin… me estoy desviando del cuento. 
Sophy y Stephy comen yogur de Arte Gelato
En otros momentos hacíamos una parada en el Centro San Ignacio para comer helados en Arte Gelato. Allí nos permitían entrar con los perros, me imagino que por ser perros pequeños. Solíamos llevar a Sophy en su bolso y como ella se sentaba, tranquila y de ahí no se movía para nada, no había ningún problema. En realidad, solo llevamos a Sophy que era la única que mantenía un comportamiento ejemplar. Stephy le ladra a todo el mundo, hasta al viento y Walker es demasiado curioso. Él nunca se queda sentado sin moverse.  A Sophy le encantaba comer el yogur de Arte Gelato. 
De manera que las tardes de paseos con los perros eran agradable no solo para ellos sino también para nosotras, además de útiles. Luego, en otro post les contaré sobre los paseos en días de fin de semana. 

Sophy 19, Walker, Stephy y sus amigos

Sophy Antonella 
(18-11- 2008/18-07-2013)

Sophy Antonella, Walker, Stephy y sus amigos

Un evento importante celebrado en enero de 2011, fue el cumpleaños de Zeus Ignacio, el esposo de Sophy y padre de Stephy, y bueno si, el rival de Walker. Ese encuentro fue especial porque logramos reunir a varios de los hijos de Zeus que es, tal como lo mencioné en un post anterior, desde hace 10 años responsable de gran parte de la población de Schnauzers miniatura en Caracas y parte de Venezuela.  

Allí estuvieron presente, obviamente, Stephy, Dasha, hijas de Zeus y Sophy; Paco y Onix, hijos de Zeus. Por supuesto que Walker también estuvo presente en la celebración. El cumpleañero, en su celebración número ocho (8) estaba muy elegante con su corbatín blanco y negro. Se comportó tan bien que no se ensució la barba y los bigotes de barro como usualmente lo hace en el parque.  

Las tortas de Zeus
Su mamá Claudia preparó unos ricos pasapalos: hígado de pollo para los perros. Rebeca le hizo dos tortas también de hígado con huevos y otros ingredientes adornados con unas letras que formaban su nombre también comestibles.  

Igualmente, hubo pasapalos para los humanos presentes. 

La torta para perros
La torta para humanos








En septiembre de 2011 fue el turno de Paco, era su cumpleaños número cuatro (4). La celebración también fue por todo lo alto. Claudia realmente se esmeró en la preparación de la fiesta. Colocó un pendón que decía “Happy Birthday”. Llevó una torta para perros y otra para humanos. 
La torta para humanos era simplemente preciosa. Tenía escrito el nombre del cumpleañero y como decoración un perro Schnauzer miniatura. Hubo bebidas, pasapalos, de todo. De la misma manera, este cumpleaños sirvió, al igual que el anterior, como un encuentro con otros hijos de Zeus. 

Nuestros perros disfrutaron como siempre del paseo, de ver a tantos perros conocidos para ellos, de la comida y por supuesto nosotras disfrutamos de verlos a ellos divertirse y por nuestra parte de compartir con buenos amigos de la gran familia perruna del Parque La Mansión.  

Sé que quizás di un gran salto en la secuencia cronológica de la vida social de Sophy, Walker, Stephy y todos los perros y amigos asociados a ellos, pero se trata de dos eventos importantes que sucedieron ese año 2011. El del padre y el hermano de Stephy, es decir, Zeus y Paco respectivamente.  Además hay otras razones que mencionaré en el siguiente escrito, aunque no me extenderé en detalles.  
  




lunes, 29 de julio de 2013

Sophy 18, Walker y Stephy en carnaval

Sophy Antonella 
(18-11- 2008/18-07-2013)



Sophy, Walker y Stephy: carnaval 2011




Para el mes de marzo de 2011, Stephy ya tenía 5 meses de nacida. Era hora de que hiciera su primera aparición en alguna festividad o celebración pública en las que a Rebeca le gustaba participar. Llegó entonces el carnaval y con él, el concurso de disfraces de El Club de Schnauzers. Para este concurso, tanto el perro o perra como su dueña o dueño debían estar disfrazados. 
Si mal no recuerdo, para ese mes Sophy estaba nuevamente en celo, por lo tanto no podía ir al parque ni participar en el concurso. De manera que le tocaba a Stephy participar. La mamá de Dasha, hermana de Stephy, quien se había hecho muy amiga de Rebeca, quería que su perra también participara. Entonces Rebeca se disfrazó y participó con ambas perras, es decir, Stephy y Dasha. Los disfraces fueron elaborados por la tía de Rebeca,  una señora con amplia experiencia en a la labor de corte y costura.
Llegó el día domingo 13 de marzo: el día del concurso. El lugar: el parque de la Urbanización Los Samanes. El disfraz: conejitas (no tipo Play Boy, o ¿si?). Ese día vimos mucho más del carácter y la personalidad de Stephy que vale la pena mencionar, ya es hora de que aporte una descripción de ella.
Nacida un 8 de octubre, Stephy es una típica libra, aunque algunas de sus características no son tan común en este signo. Stephy es una perra Schnauzer miniatura muy alegre y juguetona. De su padre, Zeus, heredó sus ojos tristones. De su hermano, Paco, su cuerpo de gordo, bueno, no, más que gordo es un cuerpo musculoso, fuerte, algo bastante atlético. También de su hermano tiene el ladrido escandaloso y ensordecedor, muy común en los Schnauzers. Su alegría al ver que va a salir a la calle a pasear la expresa con sus ladridos, todo el mundo en la calle sabe cuándo ella va a pasear pues su ladrido lo avisa durante todo el camino hasta llegar a la zona donde hace sus necesidades y tiene oportunidad de jugar un rato.    
La misma alegría la expresa de igual manera cada vez que llego a casa. Ella salta, brinca y ladra para que la salude al llegar. Si entro con bolsas de mercado, las huele y me huele la ropa. Luego corre hacia la puerta de la habitación, que le dejo cerrada siempre que salgo pues al verse sola rompe todo lo que encuentra en la mesa a los lados de la cama. Bueno, eso lo hacía de cachorra y algunas otras veces ya siendo adulta. De manera que siempre cierro las puertas de las habitaciones y el baño.  Al abrir la puerta, corre, salta y se sube a la cama donde espera que yo le preste atención y ella me muerde y juega un rato conmigo hasta que se cansa y se queda tranquila.  Una vez que se acaba el rato de juego, me inspecciona completamente, me huele la ropa, la cara, los brazos y todo.  En todo este alboroto, Walker hace exactamente lo mismo, pero él además busca los juguetes para que yo intente quitárselos y el trate de pelear para que yo no se los quite. Esto dura más o menos 5 a 10 minutos cada vez que llego a casa.
Stephy es una perra muy cariñosa, a ella no solo le encanta recibir amor, sino que lo exige. Ella se monta  a la cama y se acuesta pegada a mi cuerpo, me toca las manos con sus patas y me pide que la acaricie. Si no muevo mis manos y comienzo a acariciarla, entonces me mueve las manos con su hocico.  Si por alguna razón estoy acariciándola y Walker se sube a la cama a buscar cariños, que ahora no solo los recibe sino que también los exige, siguiendo el ejemplo que Stephy le dió, ella lo ataca, le ladra y lo muerde. Si él no se baja y yo comienzo a hacerle cariños, ella se interpone entre Walker y yo para que deje de hacerle cariños a él y solo la atienda a ella.
De manera que, Stephy es muy cariñosa, pero también es una perra con un carácter muy fuerte, algo imponente, egoísta.  Es muy juguetona como mencione antes, pero no le gustan los niños. No soporta ver un niño pues inmediatamente le ladra. Nunca ha intentado morder a ningún niño, pero si les ladra para evitar que se le acerquen. Bueno, tampoco le gusta que los adultos la toquen ni se le acerquen. Son muy pocos los adultos que han podido hacerle cariños. Muy contrario a Walker que es un perro muy cariñoso, le encanta que lo acaricien y adora a los niños.  
De regreso al relato sobre el concurso canino de carnaval, notamos que Stephy no es tan dócil como era Sophy, observamos que no le gustaba que le colocáramos ropa, se sentía incómoda y buscaba quitarse lo que siente que le molesta. Además que su comportamiento era menos femenino, quizás porque la comparábamos con la única referencia que teníamos, Sophy, que era una perra muy delicada y dócil.
Así que logramos que mantuviera la ropa puesta durante el concurso y luego debimos quitársela pues no quería moverse, ni jugar ni correr, era obvio que se sentía incomoda. Definitivamente, un vestido no iba con la personalidad de Stephy. A manera de juego y broma y también un poco en serio, llegamos a decir, esta es un macho de mujer, es decir, es una perra lesbiana.
Llegó entonces el momento de la votación, si recuerdo correctamente, se decidió que la ganadora sería quien recibiera más aplausos y/o ruido más fuertes.  Aun cuando los aplausos y el ruido fue muy parejo entre las dos concursantes finales: una mariquita y las conejitas, la decisión no fue fácil pero la ganadora resultó ser la mariquita. Para nosotras, naturalmente, las ganadoras fueron las conejitas.     
Claudia disfrazó a sus perros de la cosa 1 y 2, es decir, “Thing 1, Thing 2”, aunque se decepcionó porque nadie pareció entender el disfraz. A mí me pareció muy original aunque no conocía los personajes a los que hacía referencia.  

Ese fue entonces el debut de Stephy en el Club de Schnauzers, y también fue la última vez que fuimos a las reuniones, por la razón que mencioné en un post anterior, el parque está muy lejos de nuestra casa, de verdad, nos parece demasiado lejos. Sin embargo, este parque es bastante seguro para los perros ya que está completamente cercado.    

sábado, 27 de julio de 2013

Sophy 17, Walker y Stephy en el jardín prohibido

Sophy Antonella  
(18-11- 2008/18-07-2013)

Sophy, Walker y Stephy: en el jardín prohibido



Y llegó enero de 2011, luego de todo lo vivido desde agosto del 2010, con el celo, la monta, el embarazo, el Puppy shower, el parto y la crianza de los cachorros era justo que todos nos tomáramos un descanso, después de todo había sido una mitad de año muy intensa.  No se nos ocurrió nada mejor que llevar a los perros al segundo jardín que ellos disfrutan, después del parque La Mansión: los jardines de la Universidad Simón Bolívar. 
El ingreso a la universidad para el disfrute de los jardines era permitido hace muchos años, a partir de una publicación en un periódico de circulación nacional, la cantidad de gente que iba cada fin de semana se incrementó. Como consecuencia de este incremento en el número de visitantes, se incrementó igualmente el deterioro de los jardines. Tristemente, la gente no sabe apreciar los espacios y en vez de mantener la limpieza del lugar cada fin de semana los jardines era victimas del mal uso y abuso de las instalaciones por parte de los visitantes. Por algunos mal comportados pagamos todos. El ingreso a la Universidad se prohibió por algún tiempo y ahora las normas son mucho más estrictas.
Como buena ciudadana, yo siempre tengo bolsitas en mis bolsillos para recoger los desperdicios de mis perros. Aun si ellos no están conmigo, en mis bolsillos siempre hay bolsitas. Recojo la basura  y los desperdicios de lo que haya consumido, si no hay papeleras me los llevo a mi casa y allí los boto donde corresponde. Por sentirme responsable de mis actos, no me cohíbo de llevar mis perros a ningún lugar. Posteriormente, me enteré que al parecer el ingreso de animales a la Universidad Simón Bolívar está prohibido, pero sucede lo mismo que en el Parque del Oeste, adentro del campus viven no menos de 7 u 8 perros callejeros. Mientras que yo que llevo mis perros con sus correas, con bolsitas para recoger su pupú y no ensucio, no puedo entrar con ellos.  Una locura ¿verdad? En fin…
En enero de ese año 2011 fuimos de paseo a la universidad, ingresamos sin problemas y ya casi al final del paseo llegó uno de los vigilantes a pedirnos que nos fuéramos porque allí no se permiten los perros. Afortunadamente, Sophy, Walker y Stephy ya habían disfrutado lo suficiente por lo que nos fuimos sin armar mucho alboroto pero obviamente no pude quedarme callada e igual elevé mi voz de protesta.
Fue una tarde muy agradable, los perros corrieron, jugaron, comieron, comimos, descansamos respiramos aire puro, pudimos escuchar el sonido de las aves, desconectarnos de todo el ruido capitalino.   Desde ese entonces no pudimos regresar con los perros a disfrutar de los jardines de la Universidad Simón Bolívar, de manera que se convirtió en el jardín prohibido para los perros con dueños porque los callejeros viven allí.  






El Parque del Oeste

Aquí les dejo lo que escribí en agosto del 2012 sobre el parque del Oeste y la prohibición de entrar con perros, pero como allí habitan no menos de 15 perros callejeros. 

El Parque del Oeste

Ahora se llama Ali Primera, anteriormente se llamaba Jovito Villalba. En el año 2007, sufrió al igual que todas las instituciones del país de un cambio de nombre innecesario. Esta ubicado a la salida de la Estación de Metro Gato Negro. Cuenta con un con una superficie de 46,08 hectáreas de las cuales 14,22 están desarrolladas. Dentro de sus espacios esta ubicado el Museo Jacobo Borges igualmente a lo largo de esta extensión convergen el arte, la cultura, la educación y la recreación. De allí que el visitante, al llegar al parque, encontrará concha acústica, canchas deportivas, quioscos piñateros, cafetín, juegos infantiles, laguna artificial, bosques naturales; así como también encontrarán dentro de sus instalaciones la iglesia Nuestra Señora del Carmen, el vivero Luis Villafaña, abono orgánico, plantas ornamentales, forestales y frutales, fertilizantes naturales, y elaboración de artesanía.
Todo esto producto de una remodelación, un cariñito, que le hizo el Gobierno Nacional de manos de Inparques, el Gobierno del Distrito Capital y a Alcaldía del Municipio Libertador. Realmente esta mejor, que hace unos cinco años. En una oportunidad pude ver, por tercera vez, la obra de Mimi Lazo, El Aplauso va por dentro, completamente gratis, además, allí se realizan jornadas de cedulación y en frente colocan un mercado durante el fin de semana.

En su entrada hay un aviso en el que se leen las normas de uso de las instalaciones. Como dueña de tres perros y con necesidad de tener un lugar donde llevar a mis perros para que puedan correr y compartir con otros perros, me llamó la atención que dice Prohibido el ingreso con Mascotas. 
Sin embargo, en tan solo un paseo por el parque pude ver y contar no menos de siete (7) perros, inclusive una perra embarazada que hacen vida en las instalaciones del Alí Primera. Además de haber visto una chica delgada, alta, muy guapa sin duda alguna, entrar de la manera más relajada a pasear a su perro Pinscher. 
Una vecina, en algún momento me comentó que ella ha llevado a su perro al parque y la habían dejado entrar, de hecho me invitó a ir con ella y con nuestros perros. Yo he intentado entrar con mis perros y a mi me han negado la entrada. Ahora, me pregunto. ¿Esta norma es flexible, y que criterios se utilizan para aplicar esa flexibilidad? Yo soy una persona responsable, mis perros siempre están sujetados con su correa, siempre llevo en mis bolsillos bolsitas para recoger el pupú de mis perros, les llevo agua y estoy pendiente de ellos. ¿Porque a mi se me impide entrar al parque? cuando adentro viven esta cantidad de animales. 
Cabe resaltar que este es el único parque que le sirve de escape a una población tan grande como la que habita en Catia y sus alrededores. Además de ser este el único Municipio del Distrito Capital que no cuenta con un lugar para el disfrute de las familias con mascotas. El resto de los municipios cuenta con por lo menos un parque para familias con mascotas. 

EL Parque La Mansión

Aquí les dejo lo que escribí en agosto del 2012 sobre el Parque La Mansión. Hoy día, el parque está nuevamente en situación de abandono según las publicaciones de los usuarios y los llamados de auxilio en el Gupo de Facebook que se creó en el 2009 a raíz de esa crisis. También el amigo Miguel Osers creó un blog con el nombre del parque más o menos para el mismo tiempo.  Muestra de que en ese momento no había un interés genuino en el parque si no ganas de querer fastidiar a los usuarios dueños de perros y muestra de que al Alcalde Graterón el parque no le interesa. Mantengo la esperanza de que con un nuevo alcalde la situación mejore y se le dé al parque el mantenimiento adecuado.  

Parque La Mansión



En agosto del año 2003 el Alcalde del Municipio Chacao Leopoldo López inauguró el Parque La Mansión, ubicado en la Urbanización La Castellana. Fue presentado como una obra de gran estilo progresista al ser el primer parque en Venezuela en el que las familias podían acudir con sus mascotas. Esto naturalmente atrajo una cantidad de personas, no sólo del municipio sino de otros municipios, quienes se sintieron felices de tener un lugar a donde llevar sus perros y pasar un rato agradable, quizás un número de personas demasiado grande para el espacio de tan solo 2.300 mts2.

En el año 2009, un año después de haber iniciado el nuevo gobierno Municipal a cargo del Alcalde Emilio Graterón; las condiciones del parque eran realmente deplorables. La limpieza del parque la hacíamos quienes íbamos al parque con regularidad. En ese entonces se inició una persecución inexplicable e incomprensible contra los dueños de mascotas a quienes se les culpaba del mal estado de las instalaciones. La disputa llegó a los periódicos, "Chacao: un parque divide a la Castellana" intervino el juez de Paz de Chacao, se enviaron muchas cartas con propuestas de uso, en fin, todo eso se ignoró y al final no se llegó a ninguna decisión. el Alcalde y su equipo pretendieron imponer su voluntad, al mejor estilo del Gobierno Nacional. 

La Asociación de Propietarios de Mascotas del Municipio Chacao, junto al comité de usuarios del Parque iniciaron una jornada de protestas para no permitir que de manera arbitraria se le negara a las familias con mascotas el uso del parque y la imposición de unas normas irracionales. La lucha de las familias fue tal que esto afortunadamente no sucedió y por el contrario se consiguió que la Alcaldía de Chacao enviara un vigilante para proporcionar seguridad al parque y que la limpieza del mismo fuese mas frecuente. Sin embargo, la fumigación del parque la hacemos quienes hacemos vida en el lugar. Nunca se instalaron las papeleras caninas que se prometieron. 


De todo este conflicto que se vivió durante dos años, quedó demostrado que ni al Alcalde Graterón, ni a su Director de Gestión Social para ese entonces Alfredo Jimeno, le interesan los perros. Jamás se han ocupado de las mascotas desde que están en el gobierno municipal. La única persona que se preocupa por los animales en ese municipio es la Concejal Caterina Macario, quien durante años se ha dedicado junto a su equipo de trabajo, a realizar jornadas de vacunación para mascotas, realiza una misa en el día de San Francisco de Asis, patrono de los animales, entre otras actividades en pro de los animales.

Hace unos meses estoy leyendo en el muro del grupo del Parque La Mansión en Facebook, las quejas y expresiones de preocupación por el estado en que se encuentra el parque hoy en día. 

Por eso me sorprendió tanto que el saliente Alcalde de Chacao Graterón este convocando a un Mascofest.  

Aplaudo el evento, me parece muy bueno para el municipio. Pero por ninguna razón a mi me van a vender y mucho menos voy a comprar la idea de que Graterón de la noche a la mañana ahora quiere a los animales. 
   
De interesarle los animales se dedicarían a velar porque el Parque La Mansión esté en buenas condiciones, pudo haber impulsado la construcción de un nuevo parque para mascotas en el municipio (que por cierto fue una de sus promesas durante el conflicto sobre el parque).

Por si el Alcalde se pregunta porque la gente del municipio no votó para su re-elección, aquí esta una de las razones. En materia de animales, durante estos cuatro años de gestión el municipio Chacao, retrocedió.  además de haber fracasado en muchas otras áreas.  
Esperemos que el nuevo Alcalde de Chacao sea pro-animales  e inicie un plan de recuperación de El Parque La Mansión y la construcción de nuevos parques para familias con mascotas. 


viernes, 26 de julio de 2013

Sophy 16, Walker y Stephy en el Parque La Mansión

Sophy Antonella  
(18-11- 2008/18-07-2013)
Maqueta del Proyecto de Parque La Mansión 


Sophy, Walker y Stephy: en el parque La Mansión

¿Por qué el parque La Mansión? 



El parque la Mansión fue inaugurado el día 3 de agosto del año 2008. En ese entonces, el Alcalde era Leopoldo López, es de conocimiento público que él tiene un amor genuino por los perros.  Igualmente, siguiendo la línea de la innovación que ha caracterizado a este municipio desde su creación, este parque se concibió y así se anunció, como el primero y único parque canino en la zona Metropolitana.  Es un parque con un área aproximada de 2300 mt 2, ubicado al final de la calle San Felipe de la Urbanización la Castellana, justo antes de la salida hacia la Cota Mil. El parque está dividido en dos áreas, una zona común para las familias con perros y niños y otra zona que se llama “agility” donde hay rampas y obstáculos para el entrenamiento de los perros.
Inauguración del Parque La Mansión  

Nosotras comenzamos a ir al parque a mediados del mes de marzo de 2009 justo al mismo tiempo de la llegada de Sophy Antonella. Yo me había enterado de la existencia del parque para el momento de su inauguración pero nunca habíamos ido aunque si queríamos conocerlo. Al principio íbamos los fines de semana. Luego, comenzamos a ir en días de semana y en la temporada de vacaciones escolares del año 2009 nuestras visitas al parque eran todas las tardes de lunes a viernes.   
Entrada Principal al Parque La Mansión
La particularidad de este parque es que ofrece total seguridad a los perros, es decir, el parque mantiene (bueno mantenía) sus puertas cerradas de manera que los perros no pueden salir. Eso cambió desde el año 2009 cuando se dio la crisis y la disputa por el uso del parque que reseñé hace ya algún tiempo. 
Área infantil del parque La Mansión

Con Sophy, Walker y Stephy visitamos otros parques también.  Afortunadamente, hoy en día hay muchas más opciones de parque a donde llevar a nuestros perros. Con los perros fuimos al parque Aruflo en la Urbanización La Floresta también en Chacao. Aunque en este parque las personas no reciben los perros con mucho agrado, hay una zona donde se puede pasear con los perros. En una oportunidad llevé a los perros allí y un perro agresivo, no recuerdo la raza, pero si recuerdo que era un perro grande atacó a Walker y le hizo una herida grave en la cara. La dueña del perro no hizo nada, ni siquiera una disculpa,  no ofreció ningún tipo de ayuda y simplemente se fue. Yo tuve que lidiar con la preocupación de ver a mi Walker sangrando y además correr con los gastos veterinarios y los medicamentos para que se curara. Eso fue una razón suficiente para no regresar allí. Además de ser un espacio abierto que no ofrece seguridad alguna para los perros. 

 Caney del Parque La Mansión
Igualmente, visitamos el parque de Mascotas en la Urbanización Vizcaya en el Municipio Baruta. Este parque tampoco nos gustó, primeramente porque nos parece muy lejos de nuestra residencia, segundo porque es un lugar abierto y muy cerca de la calle,  cualquier descuido los perros pueden ser arrollados por los carros que pasan por la zona. Adicionalmente, la mayoría de los perros que van a ese parque son muy grandes y podrían hacerle daño a nuestros Schnauzers miniaturas. Así que pues también lo descartamos.

De manera similar, en Baruta, visitamos el parque de mascotas que queda en la Urbanización Los Samanes, a donde se mudaron los encuentros de El Club de Schnauzers, que comenzaron originalmente en el Parque La Mansión.  Fuimos una sola vez y no fuimos nunca más, por una razón similar, es muy lejos de nuestra residencia. Este parque si es cerrado y guarda mucha similitud con La Mansión. Igualmente descartado. En el Municipio El Hatillo, también hay varias opciones de parques para mascotas, pero presentan características similares a los que descartamos en Baruta, son espacios abiertos, no ofrecen seguridad para los perros y están muy lejos de nuestra zona residencial.

No puedo mencionar nada con certeza sobre algún parque para mascotas en el Municipio Sucre, pero algunas personas dicen que hay lugares donde se puede ir con mascotas pero no es nada oficial, ni que cuente con el apoyo de las autoridades locales. Mientras que en el Municipio Libertador no hay, oficialmente, ningún lugar a donde se pueda llevar a las mascotas. Sé de personas que llevan sus perros al parque Los Caobos, pero allí hay perros callejeros que pueden ser agresivos, así mismo, este es un espacio abierto donde van las personas a trotar, correr y hacer ejercicios podría ser un problema. Los perros se  asustan al ver personas corriendo y ladran y buscan morder para protegerse. Otro parque ubicado en el Municipio Libertador es el del Oeste, renombrado Parque Alí Primera en cuya entrada hay un cartel que prohibe la entrada de perros pero que en sus jardines acoge a nos menos de 15 perros callejeros.  También sé que en la Plaza  Juan Pedro López adyacente a la sede del Banco Central de Venezuela, en horas de la tarde/noche algunas personas van a pasear a sus perros allí. Sin embargo, en mi opinión, no es un lugar apropiado para los animales pues el piso es de concreto, no hay grama donde ellos puedan hacer sus necesidades, creo además que se podría ocasionar daños al lugar producto de la micción de los perros.   


Pero lo más importante de todo es que los perros: Sophy, Walker y Stephy se sentían bien allí, les gustaba y ya se sentían cómodos, conocían los perros que frecuentaban el parque y habían congeniado con la mayoría de ellos. Finalmente, aunque no por eso menos importante, en el parque conocimos personas muy valiosas, amigos. Personas amigables, con intereses similares y con quienes compartimos el amor por los perros, personas de quienes aprendimos muchísimo. Personas que nos dieron muchos consejos en la preparación del embarazo de Sophy, consejos para la recuperación de Walker y consejos para la crianza de Stephy. Personas con quienes comenzamos a celebrar los cumpleaños de humanos y perros, las fiestas nacionales, embarazos, divorcios, separaciones, nuevas adopciones, graduaciones, nuevos empleos, noviazgos, etc. Personas que, a medida que se incrementaba la crisis en el país, les hacíamos las despedidas antes de abandonar el país. Cuando el alimento importado comenzó a escasear o cuando finalmente no lo importaban más hacíamos cadenas de información para avisar en que tienda lo encontrábamos. Nos dábamos consejos para cambiar la alimentación de los perros sin afectarles la salud. Todas las personas que conocimos allí y que aunque ya no nos vemos con la misma frecuencia mantenemos el mismo cariño y aprecio. De manera que, desde todo punto de vista el parque La Mansión fue la opción perfecta para todos.