martes, 23 de julio de 2013

Sophy Antonella 12 y Walker

Sophy Antonella

(18-11- 2008/18-07-2013)


Sophy y Walker

En un post anterior hable sobre lo emocionante que fue el 2009 y 2010 en la vida de Sophy pero no mencioné que para esa fecha ya Walker también estaba participando de todas las actividades sociales. Les mencionaré algunas de las cosas en las que Walker y Sophy se divertían a montón. Y luego en un siguiente episodio continuaré con la historia de Sophy, quizás estoy evitando, por obvias razones, avanzar hacia más episodios en la vida de Sophy hasta llegar al desenlace de la historia. Un poco de paciencia.

Luego de la participación de Sophy Antonella en el segmento de la Guerra de los sexos, el programa transmitido por el canal venezolano Venevisión, que mencioné en un escrito anterior (2), era como inevitable querer que Walker Esteban también participara. Para Rebeca era más por razones de su gusto por la farándula y el entretenimiento, para mí era como poner a prueba la inteligencia de Walker y comprobar que en efecto ya se había creado un vínculo entre él y nosotras, sus nuevas dueñas/mamás humanas.  


Tal como lo esperaba, Walker triunfó en la competencia. En la gincana Walker debía correr desde un punto de inicio a través de un laberinto hasta la salida siguiendo u obedeciendo el llamado de su dueña. Así lo hizo, logró hacer el recorrido en 11 segundos y resultó el ganador de la competencia ese día. Otro campeón en la familia. No podía ser de otra manera. En tan solo cuatro meses (de agosto a diciembre) Walker ya era otro perro, muy diferente a aquel que habíamos adoptado. Ya teníamos no uno si no dos perros ganadores. 




En navidad, también se dejó colocar todos los perolitos que Rebeca inventaba colocarle, gorros, bufandas y cuanto adorno encontrara. Al igual que Sophy, Walker resultó ser un perro muy noble. Muy inquieto, curioso e intranquilo, algo hiperactivo por así decirlo. Razón por la cual es tan difícil tomarle fotos, siempre está moviéndose o mordiendo, lamiéndose o jugando. Al principio no se dejaba hacer cariños pero imaginamos que quizás no sabía recibirlo pues muy probablemente jamás le dieron cariño. Por lo que debíamos ser pacientes con él.    

También en diciembre de ese 2009, asistió al encuentro perrideño del Club de schnauzers y se comportó como todo un niño bien educado. No peleo con ningún perro, no se perdió, no intentó escaparse, obedeció nuestras instrucciones, en fin, se comportó como un gran perro.  

La navidad para Walker resultó ser terrible. El ruido de los cohetes y todos esos periquitos que suenan y vuelven loco a cualquiera lo perturbaban. El pobre temblaba y buscaba esconderse en el kennel, pero nada lo hacía sentirse seguro. Solo acostado en la cama a mi lado lograba darle algo de paz. Para el final de año fue necesario sedarlo para que no lo afectara tanto el ruido de los fuegos artificiales.    

En febrero de 2010, para la celebración del carnaval, recordaran que Sophy vistió un disfraz de Blanca Nieves y participó en varios concursos en Facebook, pues Walker también participó. Su disfraz: El Zorro, pero para hacerlo canino y parecido a Walker, o a una característica suya para ese momento, decidimos llamarlo el “Huezorro”. Se imaginaran a quien se le ocurrió ese nombre, pues si, a Rebeca.  Aunque tampoco consiguió los votos “me gusta” para ganar el concurso, al igual que Sophy, Walker Esteban era nuestro campeón y siempre el ganador. 

El 18 de mayo de 2010 fue su castración y ya estábamos a casi mitad de año. En agosto llegó el tercer celo de Sophy, el Puppy Shower, el parto, el episodio de eclampsia y la crianza de los cachorros.

En el próximo episodio: Sophy, Walker y los cachorros: como lidiar con 7 perros y un niño y no morir en el intento.  
   

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