lunes, 29 de julio de 2013

Sophy 18, Walker y Stephy en carnaval

Sophy Antonella 
(18-11- 2008/18-07-2013)



Sophy, Walker y Stephy: carnaval 2011




Para el mes de marzo de 2011, Stephy ya tenía 5 meses de nacida. Era hora de que hiciera su primera aparición en alguna festividad o celebración pública en las que a Rebeca le gustaba participar. Llegó entonces el carnaval y con él, el concurso de disfraces de El Club de Schnauzers. Para este concurso, tanto el perro o perra como su dueña o dueño debían estar disfrazados. 
Si mal no recuerdo, para ese mes Sophy estaba nuevamente en celo, por lo tanto no podía ir al parque ni participar en el concurso. De manera que le tocaba a Stephy participar. La mamá de Dasha, hermana de Stephy, quien se había hecho muy amiga de Rebeca, quería que su perra también participara. Entonces Rebeca se disfrazó y participó con ambas perras, es decir, Stephy y Dasha. Los disfraces fueron elaborados por la tía de Rebeca,  una señora con amplia experiencia en a la labor de corte y costura.
Llegó el día domingo 13 de marzo: el día del concurso. El lugar: el parque de la Urbanización Los Samanes. El disfraz: conejitas (no tipo Play Boy, o ¿si?). Ese día vimos mucho más del carácter y la personalidad de Stephy que vale la pena mencionar, ya es hora de que aporte una descripción de ella.
Nacida un 8 de octubre, Stephy es una típica libra, aunque algunas de sus características no son tan común en este signo. Stephy es una perra Schnauzer miniatura muy alegre y juguetona. De su padre, Zeus, heredó sus ojos tristones. De su hermano, Paco, su cuerpo de gordo, bueno, no, más que gordo es un cuerpo musculoso, fuerte, algo bastante atlético. También de su hermano tiene el ladrido escandaloso y ensordecedor, muy común en los Schnauzers. Su alegría al ver que va a salir a la calle a pasear la expresa con sus ladridos, todo el mundo en la calle sabe cuándo ella va a pasear pues su ladrido lo avisa durante todo el camino hasta llegar a la zona donde hace sus necesidades y tiene oportunidad de jugar un rato.    
La misma alegría la expresa de igual manera cada vez que llego a casa. Ella salta, brinca y ladra para que la salude al llegar. Si entro con bolsas de mercado, las huele y me huele la ropa. Luego corre hacia la puerta de la habitación, que le dejo cerrada siempre que salgo pues al verse sola rompe todo lo que encuentra en la mesa a los lados de la cama. Bueno, eso lo hacía de cachorra y algunas otras veces ya siendo adulta. De manera que siempre cierro las puertas de las habitaciones y el baño.  Al abrir la puerta, corre, salta y se sube a la cama donde espera que yo le preste atención y ella me muerde y juega un rato conmigo hasta que se cansa y se queda tranquila.  Una vez que se acaba el rato de juego, me inspecciona completamente, me huele la ropa, la cara, los brazos y todo.  En todo este alboroto, Walker hace exactamente lo mismo, pero él además busca los juguetes para que yo intente quitárselos y el trate de pelear para que yo no se los quite. Esto dura más o menos 5 a 10 minutos cada vez que llego a casa.
Stephy es una perra muy cariñosa, a ella no solo le encanta recibir amor, sino que lo exige. Ella se monta  a la cama y se acuesta pegada a mi cuerpo, me toca las manos con sus patas y me pide que la acaricie. Si no muevo mis manos y comienzo a acariciarla, entonces me mueve las manos con su hocico.  Si por alguna razón estoy acariciándola y Walker se sube a la cama a buscar cariños, que ahora no solo los recibe sino que también los exige, siguiendo el ejemplo que Stephy le dió, ella lo ataca, le ladra y lo muerde. Si él no se baja y yo comienzo a hacerle cariños, ella se interpone entre Walker y yo para que deje de hacerle cariños a él y solo la atienda a ella.
De manera que, Stephy es muy cariñosa, pero también es una perra con un carácter muy fuerte, algo imponente, egoísta.  Es muy juguetona como mencione antes, pero no le gustan los niños. No soporta ver un niño pues inmediatamente le ladra. Nunca ha intentado morder a ningún niño, pero si les ladra para evitar que se le acerquen. Bueno, tampoco le gusta que los adultos la toquen ni se le acerquen. Son muy pocos los adultos que han podido hacerle cariños. Muy contrario a Walker que es un perro muy cariñoso, le encanta que lo acaricien y adora a los niños.  
De regreso al relato sobre el concurso canino de carnaval, notamos que Stephy no es tan dócil como era Sophy, observamos que no le gustaba que le colocáramos ropa, se sentía incómoda y buscaba quitarse lo que siente que le molesta. Además que su comportamiento era menos femenino, quizás porque la comparábamos con la única referencia que teníamos, Sophy, que era una perra muy delicada y dócil.
Así que logramos que mantuviera la ropa puesta durante el concurso y luego debimos quitársela pues no quería moverse, ni jugar ni correr, era obvio que se sentía incomoda. Definitivamente, un vestido no iba con la personalidad de Stephy. A manera de juego y broma y también un poco en serio, llegamos a decir, esta es un macho de mujer, es decir, es una perra lesbiana.
Llegó entonces el momento de la votación, si recuerdo correctamente, se decidió que la ganadora sería quien recibiera más aplausos y/o ruido más fuertes.  Aun cuando los aplausos y el ruido fue muy parejo entre las dos concursantes finales: una mariquita y las conejitas, la decisión no fue fácil pero la ganadora resultó ser la mariquita. Para nosotras, naturalmente, las ganadoras fueron las conejitas.     
Claudia disfrazó a sus perros de la cosa 1 y 2, es decir, “Thing 1, Thing 2”, aunque se decepcionó porque nadie pareció entender el disfraz. A mí me pareció muy original aunque no conocía los personajes a los que hacía referencia.  

Ese fue entonces el debut de Stephy en el Club de Schnauzers, y también fue la última vez que fuimos a las reuniones, por la razón que mencioné en un post anterior, el parque está muy lejos de nuestra casa, de verdad, nos parece demasiado lejos. Sin embargo, este parque es bastante seguro para los perros ya que está completamente cercado.    

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